¡Vuela cliente, vuela!


La importancia de saber decir NO


¿Angustia, estrés y un alto nivel de sudoración cada vez que tu cliente te llama?

Iniciar un negocio no es fácil, todavía recuerdo mis primeros esfuerzos para conseguir clientes y sudar la gota gorda cuando uno, dos o ¡incluso 3! llegaron a caerse el mismo día. Ahora no me parecen mucho, pero allá por el 2014 cuando mi cartera de clientes era de 5 en total, que se fueran 3 suponía todo un drama. Imagino que esto hace que cuando se presenta un cliente inoportuno, difícil y poco respetuoso, yo tienda a apretar los dientes y aguantar como si se me fuera la vida en ello.

ERROR

Decir “NO” es difícil. Vale. ¿Y qué?

Cuando estás en la posición de proveer un servicio como el nuestro, en el que trabajas todos los meses para un cliente y estás en constante contacto con él, como no sientes bien las bases estás perdido. Estas bases nos dicen que tenemos que poner el foco en dar el mejor servicio posible en el menor espacio de tiempo y con una calidad premium.

Perfecto.

Ahora bien, en estas bases también debemos recoger que el respeto y el ánimo de remar en la misma dirección es una máxima sin la cual no podemos trabajar. Así, directamente.

En nuestro caso las peores experiencias no han sido con clientes, sino con agencias que están entre nosotros y el cliente.

Imagina:

Tú, tienda de ropa, contratas los servicios de una agencia de marketing para que te haga una web y te lleve las redes sociales. Estas agencias suelen hacer web y no redes sociales, así que subcontratan nuestros servicios sin informar al cliente (y comisión mediante). Esto conlleva que nosotros no podamos hablar directamente con el cliente ni saber por su propia boca lo que necesita, por lo que el efecto “teléfono escacharrado” sucede con una probabilidad del 100%.

Situaciones como estas, nos han llevado a panoramas tan absurdos como que nos caiga la del pulpo porque la agencia no sabe explicarle al cliente por qué las imágenes de Instagram y Facebook se publican en formatos diferentes o por qué es harto difícil ganar visibilidad sin invertir 1 céntimo en publicidad en redes sociales.

Después de muchas reprimendas inmerecidas y alguna que otro desprecio a nuestro trabajo, he reducido (que no eliminado) mi miedo a decir: “Lo siento, lo hemos intentado pero no somos la agencia con la que debes trabajar”. Y ¿sabes qué? No ha pasado nada. Cuando emprendes parece que debes decir que si a todo lo que se te cruza en el camino y en parte es cierto, pero cuando llevas unos años, no todo es a toda costa. Saber diferenciar la paja del heno es la clave para ser tanto eficientes como rentables.

No se decirte cual es la fórmula correcta, lo que se es que querer gustarle a todo el mundo es el caldo de cultivo de muchas frustraciones tanto del CEO de una empresa como de su equipo.

A día de hoy (Supertú tiene 5 años), cada “NO” me ha costado varios días sin dormir, pero ha merecido mucho la pena.

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